SBS prevé una "revolución de competencia" en el mercado financiero peruano con las Finanzas Abiertas

SBS prevé una «revolución de competencia» en el mercado financiero peruano con las Finanzas Abiertas

Las Finanzas Abiertas podrían generar una mayor competencia en el mercado financiero peruano y facilitar que los usuarios accedan a mejores condiciones para sus créditos y otros productos financieros. Así lo sostuvo Sergio Espinosa, superintendente de la SBS, durante la conferencia “Tendencias en servicios financieros digitales en LATAM: La agenda del Perú”, realizada en el marco del II Foro Internacional Payments Innovation – Perú 2026, organizado por Perú Payments Association.

Espinosa explicó que el objetivo de las Finanzas Abiertas es dar a las personas mayor control sobre su información financiera, de modo que puedan autorizar a otras entidades a acceder a sus datos y utilizar esa información para ofrecerles nuevos productos y condiciones.

El cambio podría ser especialmente relevante para quienes buscan un crédito. El superintendente puso como ejemplo a una persona que tiene un crédito hipotecario con su banco de toda la vida y descubre que otra entidad ofrece una tasa más competitiva.

Actualmente, cambiar de entidad implica reunir documentos, presentar información sobre ingresos, propiedades y otros antecedentes, además de pasar nuevamente por un proceso de evaluación. Con las Finanzas Abiertas, ese proceso podría realizarse digitalmente y con autorización del propio cliente.

“Con el Open Finance lo que ustedes van a poder hacer es electrónicamente decirle al otro banco que saque su información del banco con el que ustedes trabajan, que le evalúe todo electrónicamente y que les haga una oferta”, explicó Espinosa.

De esta manera, un cliente podría autorizar a una entidad a consultar determinada información financiera durante un plazo específico y recibir una propuesta sin tener que trasladar físicamente todo su expediente.

Un nuevo escenario para bancos y fintech

Para Espinosa, este mecanismo puede modificar las condiciones de competencia en el sistema financiero peruano, ya que facilitaría que nuevos participantes accedan a clientes que actualmente concentran su información en bancos con los que mantienen una relación de largo plazo.

“La información” de los clientes, explicó, puede convertirse en un activo económico para ellos cuando tienen la posibilidad de decidir cómo utilizarla y a quién autorizar su acceso.

El proyecto forma parte de una transformación más amplia del sistema financiero peruano, marcada por el crecimiento de las billeteras digitales, las fintech, las empresas de dinero electrónico y nuevos modelos de crédito.

Durante su exposición, el superintendente señaló que el mercado financiero ya no puede dividirse simplemente entre entidades reguladas y actores que están fuera del sistema tradicional. La tecnología ha generado un ecosistema en el que participan bancos, empresas fintech, proveedores tecnológicos y otras plataformas que intervienen en la prestación de servicios financieros.

En este contexto, la SBS viene trabajando en la adaptación de sus mecanismos de supervisión y regulación. Espinosa indicó que la entidad busca agilizar los procedimientos para el otorgamiento de licencias, pero sin reducir los requisitos destinados a garantizar la solvencia y confiabilidad de los nuevos participantes.

También destacó el ingreso y desarrollo de nuevos competidores, entre ellos entidades internacionales y empresas con modelos digitales, que podrían introducir nuevas tecnologías y formas de operar en el mercado peruano.

El proyecto apunta a 2028

Espinosa detalló que la SBS comenzó a trabajar en el proyecto de Finanzas Abiertas en 2025, a partir de un seminario con especialistas de Chile, Colombia y Brasil. Este último país fue presentado como una de las referencias más avanzadas de la región en esta materia.

Como parte del proceso, la SBS creó un departamento dedicado a Finanzas Abiertas y sostuvo reuniones con bancos, fintech, cooperativas y abogados especializados. Las conclusiones de este proceso fueron incorporadas en documentos y diagnósticos que sirven como base para el desarrollo del nuevo sistema.

La expectativa planteada durante la conferencia es que el sistema de Finanzas Abiertas pueda empezar a operar en Perú en 2028.

Para el superintendente, el impacto no se limitaría a facilitar trámites. La posibilidad de que los usuarios compartan su información financiera, bajo su consentimiento, podría generar una mayor presión competitiva entre las entidades.

“Y va a generar una revolución de competencia en el mercado peruano”, afirmó Espinosa.

Sin embargo, el desarrollo de este modelo dependerá también de la confianza de los usuarios. El funcionario remarcó que la información financiera solo debería utilizarse para los fines autorizados por el cliente y que la seguridad debe ser un elemento central del proceso.

“La seguridad tiene que ser absolutamente innegociable”, sostuvo.

La expansión de las Finanzas Abiertas, por tanto, plantea un escenario en el que el consumidor podría tener un papel más activo frente a bancos y fintech: no solo como receptor de ofertas, sino como propietario de sus datos financieros y con mayor capacidad para decidir qué entidad puede utilizarlos para competir por su negocio.

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