La deuda pública de Estados Unidos y las medidas adoptadas por su Departamento del Tesoro se han convertido en nuevos focos de atención para los mercados financieros. El escenario también está teniendo impacto sobre activos como el oro y el dólar.
Según el Reporte Semanal Macroeconómico y de Mercados de Credicorp Capital y BCP, los inversionistas siguen de cerca las medidas destinadas a reducir las presiones sobre el mercado de bonos estadounidense.
La semana pasada, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció un incremento de las operaciones de recompra de bonos del Tesoro de largo plazo, financiadas mediante mayores colocaciones de títulos de corto plazo. Sin embargo, posteriormente las tasas de largo plazo volvieron a subir, una señal que refleja la preocupación de los mercados por la situación fiscal de las economías desarrolladas.
El oro gana terreno mientras el dólar pierde fuerza
En este contexto, el oro cerró la semana pasada en US$4.603 por onza y acumuló tres semanas consecutivas de ganancias. El avance se produjo después del anuncio del Tesoro estadounidense de duplicar sus recompras de bonos soberanos a 10 y 30 años.
A la vez, la deuda pública de Estados Unidos superó por primera vez los US$40 billones, mientras el dólar global alcanzó mínimos de cuatro meses. Estos movimientos mantienen la atención sobre la evolución de los activos financieros y las perspectivas para las tasas de interés.
Otro dato que siguen los mercados es la inflación estadounidense. El índice de precios de gasto en consumo personal (PCE), indicador preferido por la Reserva Federal, aumentó 0,2% mensual en julio, mientras que el componente subyacente avanzó también 0,2% mensual y 3,3% interanual.
“Los mercados continúan atentos a las señales provenientes de Estados Unidos”, señaló Diego Camacho, economista senior de Credicorp Capital, al destacar que la inflación, las tasas de interés y los desafíos fiscales están influyendo cada vez más en el comportamiento de los activos financieros globales.
Para los inversionistas, la evolución de las tasas estadounidenses y la fortaleza del dólar seguirán siendo variables relevantes, al igual que el comportamiento del oro, en un escenario marcado por las dudas sobre las cuentas fiscales de Estados Unidos.
