Dólar cierra estable: menor volatilidad externa mantiene contenido el mercado cambiario

Dólar a la baja: ¿es un buen momento para cancelar una deuda en dólares?

La reciente caída del tipo de cambio abre una oportunidad para quienes mantienen deudas en dólares, pero la decisión de cancelar el crédito no debería depender únicamente de cuánto podría seguir bajando la moneda estadounidense.

El precio del dólar se ubica alrededor de S/ 3.345, mientras que las proyecciones de mercado apuntan a un cierre de año entre S/ 3.35 y S/ 3.40. Incluso algunos bancos contemplan un escenario de S/ 3.30.

Ante este escenario, el equipo de expertos de IB1 Investment Business One señala que el principal factor que debe evaluarse es el costo financiero de mantener la deuda. Si el dólar bajara de S/ 3.40 a S/ 3.30, el ahorro cambiario sería cercano al 2.9%. Sin embargo, ese beneficio podría diluirse si los intereses del crédito son elevados y continúan acumulándose mientras se espera una mayor caída.

El costo de esperar también cuenta

Según IB1, la clave está en comparar el posible ahorro por una reducción adicional del tipo de cambio con la tasa de interés de la deuda. Si el crédito tiene un costo financiero bajo, esperar podría ser una alternativa razonable. En cambio, cuando los intereses son altos, cancelar la deuda puede permitir un ahorro mayor.

La firma también advierte que ningún pronóstico garantiza que el dólar alcance un determinado nivel. Esperar una cotización específica, como S/ 3.25, implica asumir el riesgo de que esa caída tarde más de lo previsto mientras los intereses siguen acumulándose.

Para quienes reciben principalmente sus ingresos en soles, aprovechar una cotización baja también puede contribuir a reducir la exposición al riesgo cambiario. Al cancelar una deuda en dólares se elimina la posibilidad de que una eventual recuperación de la moneda estadounidense eleve el valor de las cuotas expresadas en soles.

IB1 plantea además una alternativa intermedia: amortizar una parte de la deuda ahora y mantener el saldo pendiente. Así, se reduce desde este momento la carga de intereses, pero se conserva la posibilidad de beneficiarse de una eventual reducción adicional del dólar.

Otro elemento que debe considerarse es qué ocurre con el dinero destinado al pago mientras se espera. Si esos recursos generan un rendimiento, el costo de postergar la cancelación puede ser menor. Si permanecen sin generar rentabilidad, esperar puede ofrecer un beneficio más limitado.

Por ello, más que intentar acertar el punto mínimo del dólar, la recomendación de IB1 es evaluar distintos escenarios y comparar el potencial ahorro cambiario con el costo de mantener vigente la deuda. La decisión dependerá, principalmente, de la tasa del crédito, la evolución esperada del tipo de cambio y el uso alternativo que pueda darse al dinero disponible.

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