TAPP: el nuevo sistema de pagos que busca reducir el uso de efectivo en Perú

TAPP: el nuevo sistema de pagos que busca reducir el uso de efectivo en Perú

El efectivo sigue siendo uno de los principales medios de pago en Perú, especialmente en regiones, pequeños comercios y segmentos de menores ingresos. Sin embargo, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) prepara una nueva infraestructura que busca facilitar pagos digitales más simples, inmediatos e interoperables: TAPP, o Transferencias Automáticas de Pagos Perú.

La iniciativa fue uno de los temas centrales de la conferencia organizada por Perú Payments Association (PPA), donde se explicó que TAPP será una plataforma centralizada y complementaria a la infraestructura tradicional de pagos. Su objetivo es ampliar la participación de entidades financieras, empresas emisoras de dinero electrónico y nuevos actores tecnológicos en los pagos minoristas.

La lógica es sencilla: que una persona pueda transferir dinero o pagar desde su celular sin importar en qué banco, caja o billetera tenga sus fondos, utilizando identificadores fáciles de recordar como un número de teléfono, un código QR o una dirección virtual.

¿Qué es TAPP y cómo funcionaría?

TAPP será una infraestructura de pagos disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana. El proyecto busca permitir transferencias inmediatas y pagos interoperables entre distintas entidades, reduciendo la dependencia del efectivo y facilitando operaciones cotidianas.

Su primer modelo de uso será la iniciación de pagos. Esto permitiría que una fintech, una empresa tecnológica o una telco desarrolle una aplicación desde la cual el usuario ordene pagos, transferencias o cobros. La aplicación no administraría directamente el dinero: los fondos continuarían bajo custodia de una entidad financiera supervisada.

Por ejemplo, un usuario podría pagar una pensión, un servicio, una compra o realizar una transferencia desde una sola aplicación, aunque su dinero esté depositado en otra entidad. La instrucción se conectaría con el banco, caja, financiera o empresa de dinero electrónico donde se mantiene la cuenta para completar la operación.

La expectativa presentada durante la conferencia es que TAPP comience con un grupo inicial de alrededor de 20 entidades y que los pilotos tengan una salida en vivo hacia diciembre de 2026.

¿Por qué puede ayudar a reducir el uso de efectivo?

La principal ventaja de TAPP sería disminuir la fricción de los pagos digitales. Hoy, muchas personas siguen usando efectivo porque no todos los comercios aceptan tarjetas, porque las transferencias entre entidades pueden resultar poco prácticas o porque los usuarios manejan varias cuentas y billeteras.

Una infraestructura interoperable puede hacer que pagar digitalmente sea más fácil para comercios y consumidores. Si una persona puede pagar desde su celular a cualquier negocio, con una transferencia inmediata y sin depender de una tarjeta física, el efectivo pierde parte de su ventaja operativa.

El impacto podría ser mayor en pequeños comercios, pagos cotidianos y servicios de bajo monto, donde el efectivo todavía domina. También podría reducir costos de manejo, traslado y seguridad asociados al dinero físico, además de mejorar la trazabilidad de las operaciones.

Para las casas de cambio digitales, la interoperabilidad abre una posibilidad adicional: integrar la compra y venta de dólares con transferencias inmediatas, pagos, remesas y cuentas o billeteras de los usuarios. En lugar de limitarse a una operación cambiaria aislada, podrían desarrollar experiencias más integradas para personas y empresas que manejan soles, dólares y distintos canales financieros.

El rol de la SBS: más apertura, pero con reglas

El despliegue de TAPP no depende únicamente de tecnología. También requiere un marco regulatorio que defina quiénes pueden participar, cómo se protege el dinero de los usuarios y qué obligaciones tendrán los nuevos operadores.

Ahí entra la SBS. La entidad viene preparando normas vinculadas al modelo de Open Finance y al Banking as a Service, que permitiría a fintech y empresas tecnológicas lanzar productos financieros en alianza con entidades supervisadas.

El principio que se plantea es que una entidad financiera regulada seguirá siendo responsable de administrar los fondos de los usuarios. Las fintech, big tech, telcos y otros proveedores podrán desarrollar servicios, pero deberán cumplir requisitos de seguridad, prevención de lavado de activos, protección de datos, continuidad operativa y supervisión.

La SBS también ha planteado simplificar y acelerar algunos procesos de licenciamiento para entidades no captadoras de fondos, con el objetivo de atraer nuevos participantes formales al ecosistema.

¿Qué falta para que funcione?

TAPP todavía está en etapa de desarrollo y pilotos. Para que tenga un impacto real en el uso de efectivo, será necesario que más entidades se conecten, que las reglas de participación sean claras y que los usuarios encuentren una experiencia simple y confiable.

También será clave resolver brechas de conectividad, especialmente fuera de Lima. La expansión de pagos digitales depende de que las personas tengan acceso a internet, teléfonos adecuados y confianza para operar en línea.

Otro desafío será asegurar que los costos de uso sean competitivos. Si pagar digitalmente resulta más caro o más complejo que usar efectivo, la adopción será limitada. La discusión sobre tarifas, acceso y competencia será determinante para que TAPP cumpla su objetivo de masificar los pagos.

El reto, en suma, no es solo construir una nueva “carretera” tecnológica. Es lograr que bancos, billeteras, fintech, comercios y usuarios la utilicen de forma cotidiana. Si eso ocurre, TAPP podría convertirse en una de las herramientas más importantes para reducir la dependencia del efectivo y ampliar el acceso a servicios financieros digitales en Perú.

Artículos relacionados