Dólar, capitales y riesgo regional: por qué el sol mantiene su atractivo entre inversionistas

Dólar, capitales y riesgo regional: por qué el sol mantiene su atractivo entre inversionistas

La discusión sobre el destino de los capitales en América Latina vuelve a poner el foco en las monedas locales. Mientras los inversionistas evalúan cuánto mantener en dólares frente a activos denominados en monedas regionales, el sol peruano conserva una característica que lo diferencia: su estabilidad cambiaria.

El sol ha mostrado una trayectoria particularmente estable frente al dólar durante los últimos años. Un análisis de Reuters publicado en 2025 destacó que la moneda peruana era entonces la más estable de América Latina, respaldada por la acumulación de reservas internacionales, los superávits comerciales y un entorno de inflación relativamente baja.

Esa fortaleza no significa que el sol esté aislado de los movimientos internacionales. Las decisiones de la Reserva Federal, el comportamiento del dólar global, los precios de los metales y el apetito por activos de mercados emergentes pueden generar entradas o salidas de capitales y modificar la demanda por monedas de la región.

De hecho, las monedas latinoamericanas han mostrado en distintos momentos un comportamiento favorable frente al dólar. J.P. Morgan ha señalado que el fortalecimiento de las divisas de la región ha estado vinculado, entre otros factores, a la debilidad del dólar y a las condiciones monetarias de cada economía.

¿Por qué el sol sigue siendo considerado un refugio regional?

Una de las razones está en la profundidad de los activos externos con los que cuenta Perú. La elevada disponibilidad de dólares en la economía y las reservas internacionales permiten al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) intervenir cuando se producen movimientos bruscos en el mercado cambiario.

La estabilidad también se observa en el comportamiento reciente. El BCRP registraba el 14 de agosto una cotización interbancaria de apertura de S/ 3.363 por dólar, mientras que la información de la SBS ubicaba ese día el tipo de cambio promedio en S/ 3.358 para la compra y S/ 3.368 para la venta.

Sin embargo, hablar de un “refugio” no significa que los inversionistas estén trasladando necesariamente sus capitales desde dólares hacia soles. La elección depende del riesgo que perciban en cada mercado, del rendimiento esperado de los activos y de las perspectivas sobre las tasas de interés.

Además, la estabilidad del sol convive con episodios de volatilidad. El comportamiento de la moneda puede cambiar ante shocks externos o factores políticos internos. En 2026, por ejemplo, se ha registrado una presión diferenciada sobre el sol vinculada al escenario electoral, aunque la moneda continúa mostrando una trayectoria relativamente contenida frente a otras divisas regionales.

Por eso, el debate sobre una eventual “fuga” o retorno de capitales hacia el dólar debe observarse más allá del tipo de cambio de un día. Para los inversionistas institucionales, la pregunta central es si los fundamentos que han respaldado al sol —reservas internacionales, posición externa, estabilidad macroeconómica y manejo monetario— continúan siendo suficientes para compensar los riesgos políticos y externos.

Mientras esos factores permanezcan relativamente sólidos, el sol conserva una ventaja frente a otras monedas latinoamericanas: la posibilidad de ofrecer exposición a la región sin asumir el mismo nivel de volatilidad cambiaria que pueden presentar otros mercados.

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