Si tus ingresos son en soles, pero tienes una meta financiera en dólares, planificar con anticipación puede ayudarte a evitar que el ahorro afecte tus gastos habituales. La recomendación es definir primero el objetivo, establecer un monto periódico y elegir la moneda de ahorro de acuerdo con el destino que tendrá el dinero.
Iván Mostacero, gerente principal de Pasivos del Banco Pichincha, señala que la moneda en la que se ahorra debe guardar relación con la finalidad del dinero. Por ello, ahorrar en dólares puede ser conveniente cuando la meta futura también está expresada en esa moneda.
Antes de comprar dólares, es importante identificar cuánto dinero se necesita mensualmente para cubrir alimentación, vivienda, servicios, transporte, educación, deudas y otros compromisos. El ahorro destinado a una meta no debería poner en riesgo la capacidad de afrontar estos gastos.
También resulta importante establecer una meta concreta. La compra de dólares puede responder, por ejemplo, a la adquisición de una vivienda o vehículo, el pago de estudios, un viaje, una compra internacional o una obligación pactada en moneda extranjera.
Convierte tus soles de manera gradual
Si la meta está definida, una alternativa es destinar periódicamente una parte del excedente disponible a la compra de dólares. Esto permite construir el ahorro de manera progresiva y evita comprometer una suma importante del presupuesto en una sola operación.
En cambio, comprar dólares únicamente con la expectativa de que el tipo de cambio aumente puede generar costos innecesarios, especialmente si posteriormente se necesita volver a soles para cubrir gastos. Cada conversión implica asumir una diferencia entre el precio de compra y venta de la moneda.
Por ello, si la mayoría de tus gastos está en soles, lo recomendable es mantener suficiente liquidez para las necesidades cotidianas y utilizar el ahorro en dólares como una herramienta orientada a una meta específica.
Cuando el objetivo todavía no tiene una fecha definida, mantener el dinero destinado a esa finalidad en una cuenta de ahorros en dólares puede facilitar su acumulación y mantenerlo disponible.
La idea central es que el ahorro en moneda extranjera forme parte de una planificación financiera y no termine afectando el presupuesto mensual.
