Cada vez más peruanos buscan alternativas para complementar los ingresos familiares a través de pequeños negocios o actividades independientes. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), actualmente existen más de 3.4 millones de negocios activos en el país, reflejando el interés por generar nuevas fuentes de ingresos.
En el marco del Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), especialistas destacaron que existen modelos de negocio que permiten iniciar actividades económicas sin necesidad de realizar grandes inversiones iniciales. Entre ellos figuran opciones vinculadas al uso de herramientas digitales, la comercialización de productos y la prestación de servicios.
Una de las alternativas consiste en vender productos a través de redes sociales. Plataformas como Facebook, Instagram o TikTok permiten promocionar artículos, contactar potenciales clientes y concretar ventas sin necesidad de contar con un establecimiento físico, reduciendo costos operativos y ampliando el alcance comercial.
Otra opción es ofrecer servicios basados en conocimientos o habilidades personales. Actividades como asesorías, clases particulares, diseño gráfico, creación de contenido digital o gestión de redes sociales pueden convertirse en una fuente adicional de ingresos y ofrecen flexibilidad para organizar horarios.
Los especialistas también recomiendan participar en redes de venta directa, un modelo que brinda acceso a capacitaciones, herramientas comerciales y acompañamiento para desarrollar una actividad independiente. Algunas empresas incluyen programas de incentivos y formación continua para los participantes.
Asimismo, resaltan la importancia de capacitarse en áreas como ventas, atención al cliente, liderazgo y comunicación. La formación continua permite fortalecer la gestión de un negocio, identificar oportunidades de crecimiento y adaptarse a las exigencias del mercado.
De acuerdo con la información difundida por la empresa Whatshome y recogida por la Agencia Andina, el aprovechamiento de herramientas digitales y el desarrollo de nuevas habilidades pueden contribuir a convertir una actividad complementaria en una fuente sostenible de ingresos para las familias.
