Educación financiera para niños: qué enseñarles según su edad

Educación financiera para niños: qué enseñarles según su edad

La educación financiera puede comenzar desde los primeros años de vida. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las niñas y los niños pueden desarrollar desde temprana edad actitudes y comportamientos relacionados con el manejo del dinero, en un proceso donde las conversaciones cotidianas y el ejemplo de padres y cuidadores cumplen un papel importante.

Con motivo del Día del Niño, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) plantea algunas recomendaciones para acompañar este aprendizaje de acuerdo con cada etapa de la infancia.

De la alcancía al presupuesto

De 3 a 5 años. A esta edad pueden empezar a comprender que el dinero sirve para comprar cosas que necesitamos y otras que queremos. También es posible explicarles que se obtiene mediante el trabajo y que no todo lo que desean puede comprarse inmediatamente.

Una alcancía puede ayudar a introducir el hábito del ahorro y plantear metas sencillas, como reunir dinero para comprar un libro o un juguete. Participar en la elaboración de una lista de compras antes de ir al supermercado también permite acercarlos a conceptos como planificación y consumo responsable.

De 6 a 8 años. Los niños pueden comenzar a tomar pequeñas decisiones sobre el dinero. Si reciben propinas o una retribución por actividades adicionales en casa, una alternativa es enseñarles a dividir ese dinero entre ahorro y pequeños gustos.

La SBS recomienda diferenciar estas actividades de las responsabilidades propias de cada niño, como ordenar su habitación o cumplir con las tareas escolares, que forman parte de su formación y no deberían estar vinculadas a una recompensa económica.

En esta etapa también pueden reforzarse hábitos como guardar los ahorros en un lugar seguro, distinguir entre necesidades y deseos, comparar opciones antes de comprar y pensar si aquello que quieren adquirir realmente vale lo que cuesta.

De 9 a 12 años. Conforme crecen, los niños pueden elaborar presupuestos sencillos para alcanzar objetivos de ahorro y aprender a comparar precios antes de realizar una compra, tanto en establecimientos físicos como por internet.

También es una etapa para conversar sobre el efecto de la publicidad y las ofertas en las decisiones de compra, especialmente cuando pueden incentivar adquisiciones por impulso.

A ello se suma el aprendizaje de medidas básicas de seguridad digital: no compartir información personal ni contraseñas y no realizar compras por internet sin la supervisión de un adulto.

Para acompañar este proceso, la SBS cuenta con una colección gratuita de cuentos infantiles protagonizados por Torito, personaje que aborda conceptos como el ahorro, el uso responsable del dinero y la importancia de los seguros.

Artículos relacionados