En la última semana, el tipo de cambio dólar–sol registró una ligera disminución respecto a los niveles observados la semana anterior, reflejando un entorno de mayor oferta de divisas y un contexto internacional que ha debilitado al dólar a nivel global. Este comportamiento se da en un escenario marcado por la incertidumbre financiera y política en los mercados internacionales.
Los índices bursátiles de Estados Unidos iniciaron la semana con caídas, influenciados por las protestas en Irán y por el anuncio del Departamento de Justicia de ese país sobre la apertura de una investigación criminal contra el presidente de la Reserva Federal (FED), Jerome Powell. Estos factores incrementaron la aversión al riesgo entre los inversionistas y generaron presiones sobre el dólar estadounidense.
En este contexto, el índice del dólar global se depreció de manera significativa, ubicándose en torno a los 98.8 puntos. Esta caída del dólar favoreció el fortalecimiento de algunas monedas emergentes, entre ellas el sol peruano, lo que contribuyó a la ligera apreciación observada en el mercado cambiario local durante la semana.
De manera paralela, los metales preciosos alcanzaron nuevos máximos históricos, impulsados por la búsqueda de activos refugio. El oro se cotiza actualmente en 4,595 dólares por onza, mientras que la plata alcanzó los 484.3 dólares por onza. Estos movimientos reflejan la cautela de los inversionistas frente a la incertidumbre económica y geopolítica global.
La importancia del precio del cobre
En el mercado de commodities, el cobre —uno de los principales productos de exportación del Perú— se mantiene estable, cotizando en 5.96 dólares por libra. La estabilidad en el precio del cobre es un factor relevante para el tipo de cambio, ya que mayores ingresos por exportaciones tienden a fortalecer la moneda local al incrementar el ingreso de dólares al país.
En el ámbito internacional, el expresidente Donald Trump anunció que impulsará, a partir del 20 de enero, un límite del 10% a las tasas de interés de las tarjetas de crédito por un año, aunque la medida requeriría la aprobación del Congreso. Este anuncio generó reacciones mixtas en los mercados, al tratarse de una intervención directa en el sistema financiero estadounidense.
Asimismo, las tensiones geopolíticas continúan en aumento. Trump señaló que evalúa opciones militares y posibles reuniones con funcionarios iraníes, mientras su administración analiza diversas estrategias frente a los disturbios y amenazas potenciales en Irán, lo que añade presión sobre los mercados financieros y el comportamiento de las divisas.
En América Latina, Trump también anunció que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, realizará una visita oficial a la Casa Blanca a inicios de febrero, con el objetivo de restablecer el diálogo bilateral. Entre los temas a tratar destacan la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y otros asuntos de interés común, lo que podría influir en la estabilidad regional y en los flujos de inversión.
En el plano local, Renzo Merino, experto de la calificadora de riesgo Moody’s, señaló que el Producto Bruto Interno (PBI) del Perú podría crecer alrededor de 3% en 2026, apoyado por un entorno internacional favorable. Agregó que, de concretarse mayores inversiones tras las elecciones, el crecimiento podría incluso superar dicho nivel, lo que contribuiría a una mayor estabilidad macroeconómica y a un tipo de cambio más sólido en el mediano plazo.
