El Poder Ejecutivo aprobó el proyecto de Presupuesto Público para 2027 por S/266 506 millones, un monto 3,5% superior al presupuesto inicial de este año. Más allá de las prioridades en seguridad, salud e inclusión social, la propuesta pone nuevamente en el centro una variable clave para los mercados: la capacidad del Estado para aumentar el gasto sin deteriorar sus cuentas fiscales.
La propuesta es consistente, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con una meta de déficit fiscal de 1,4% del PBI para 2027. El cumplimiento de esta regla será seguido de cerca por inversionistas y analistas, debido a que unas finanzas públicas ordenadas ayudan a preservar la confianza en la economía peruana y reducen las presiones sobre variables como el tipo de cambio y el costo del financiamiento.
Déficit, deuda y dólares: las cifras que mirará el mercado en 2027
El Gobierno también aprobó el proyecto de Ley de Endeudamiento, que establece un límite de US$2 800 millones para operaciones de deuda externa y un máximo de S/19 183 millones para endeudamiento interno. La deuda en moneda extranjera es especialmente relevante en un contexto de volatilidad internacional, ya que las variaciones del dólar pueden elevar el costo de las obligaciones denominadas en esa divisa.
Por ello, el manejo del déficit y del endeudamiento será uno de los factores que podrían influir en la percepción de riesgo sobre el Perú. Un mayor deterioro de las cuentas públicas puede generar preocupación entre los mercados, mientras que una trayectoria fiscal ordenada contribuye a mantener condiciones favorables para la inversión y el financiamiento.
El presupuesto también plantea una mayor descentralización de los recursos. Los gobiernos locales recibirían S/41 222 millones, un incremento de 15,2% frente al presupuesto inicial de 2026, mientras que el Gobierno Nacional contará con S/166 213 millones y los gobiernos regionales con S/58 672 millones.
En paralelo, el gasto priorizará la seguridad ciudadana, con recursos para el sistema de justicia penal, intervenciones policiales y establecimientos penitenciarios. También se contemplan mayores fondos para programas sociales, educación, becas, infraestructura universitaria y proyectos de salud.
El reto para 2027 será, entonces, encontrar un equilibrio entre mayores demandas de gasto y disciplina fiscal. Para los mercados y quienes siguen la evolución del dólar en Perú, la clave estará en observar si el crecimiento del presupuesto se traduce en una mayor ejecución de inversiones y actividad económica, sin poner en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas.
