En una entrevista concedida a CNN en Español, el presidente interino de Perú, José Jerí, abordó elementos clave de la política internacional y su proyección económica, particularmente en torno a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y las implicancias regionales que ello podría tener. El mandatario afirmó que la operación era una medida excepcional pero necesaria para desatar una transición democrática en Venezuela, pese a que supuso una ruptura temporal del derecho internacional.
Jerí indicó que la situación en Venezuela va más allá de un simple conflicto diplomático, subrayando que la prolongación de la crisis política y económica en ese país impacta a toda la región, incluyendo una fuerte presión migratoria y desequilibrios en los mercados laborales de países vecinos como Perú. Este factor, según Jerí, obliga a considerar respuestas que promuevan estabilidad política como elemento para la recuperación económica regional.
Desde una perspectiva económica, la captura de Maduro y la potencial transición política en Venezuela se perciben como acontecimientos con fuertes efectos en los mercados energéticos. Venezuela, país con una de las mayores reservas petroleras del mundo, ha sufrido colapsos en su producción y exportación de crudo. La estabilización política podría influir en la recuperación de la producción petrolera venezolana, lo que repercutiría en la oferta global de energía y los precios internacionales del crudo, lo cual tendría efectos directos en economías como la peruana que dependen, aunque indirectamente, de la estabilidad de los mercados globales de energía.
El presidente Jerí también se refirió a la necesidad de establecer mecanismos claros y plazos para una transición democrática en Venezuela, en parte como respuesta a la migración forzada que ha generado presión sobre los servicios públicos y los mercados laborales de países receptores como Perú. La migración ha tenido efectos económicos significativos, al aumentar la demanda en sectores como vivienda, empleo informal y servicios de salud, y al mismo tiempo contribuir con mano de obra que dinamiza algunas economías locales.
Otro tema abordado fue la política migratoria, donde Jerí descartó propuestas de corredores humanitarios que involucren flujos masivos de migrantes, argumentando que la migración irregular puede agravar problemas de inseguridad interna y costos asociados para las finanzas públicas. Esta posición sugiere una priorización de políticas que busquen ordenar y regularizar migraciones de forma que minimicen impactos fiscales negativos y contribuyan de forma más sostenible al mercado laboral nacional.
Finalmente, la entrevista tocó el futuro político de Jerí y sus aspiraciones en el contexto interno peruano, aunque con claros vínculos económicos: mantener estabilidad macroeconómica, atraer inversión y gestionar los efectos de la inestabilidad regional. Al plantear una postura firme sobre temas internacionales clave, Jerí proyecta una agenda que intenta balancear seguridad nacional, crecimiento económico y participación en soluciones regionales que tengan impactos económicos amplios.
