El comportamiento del tipo de cambio volvió a colocarse en el centro de atención del mercado peruano a una semana de la segunda vuelta electoral, en un contexto marcado por la incertidumbre política, la expectativa de los inversionistas y una mayor demanda de dólares como activo de resguardo.
Durante los días previos a la jornada electoral, el dólar registró movimientos al alza y episodios de volatilidad, reflejando la cautela de agentes económicos frente a los posibles resultados de los comicios presidenciales. En los mercados, el comportamiento de la divisa fue seguido de cerca debido a su impacto sobre precios, importaciones, ahorro y expectativas empresariales.
En la última semana antes de la segunda vuelta de 2021, el tipo de cambio osciló alrededor de niveles históricamente elevados y cerró mayo en torno a S/ 3,83 en el mercado interbancario, luego de jornadas de fluctuación vinculadas al escenario político y a la expectativa sobre el desenlace electoral.
Especialistas señalaron entonces que la incertidumbre política se convirtió en uno de los principales factores detrás de la presión cambiaria, junto con elementos externos relacionados con el fortalecimiento global del dólar y expectativas de inflación internacional. El Banco Central de Reserva (BCR) intervino en distintos momentos para moderar movimientos abruptos del mercado y reducir episodios de volatilidad.
El comportamiento del dólar en ese periodo reflejó además una mayor sensibilidad del mercado a encuestas, declaraciones políticas y señales sobre el rumbo económico del país. Según análisis posteriores, el 2021 estuvo marcado por una elevada volatilidad cambiaria, influida en buena medida por el proceso electoral y el clima político posterior.
Tras la segunda vuelta, el tipo de cambio alcanzó nuevos máximos y cerró en niveles cercanos a S/ 3,93 en medio de la incertidumbre por los resultados oficiales y la reacción de los mercados.
