De la India al Perú: así funciona TAPP, el nuevo sistema que busca conectar bancos, billeteras y fintechs

De la India al Perú: así funciona TAPP, el nuevo sistema que busca conectar bancos, billeteras y fintechs

El Perú avanza en la construcción de TAPP, una infraestructura pública del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) para pagos inmediatos que toma como referencia el modelo de UPI en la India. La propuesta busca conectar a bancos, billeteras y otros participantes bajo una misma infraestructura, sin competir directamente con las aplicaciones que usan los consumidores.

La diferencia es importante: cuando una persona realiza un pago desde una billetera o la aplicación de un banco, la app funciona como la interfaz, pero detrás existe una infraestructura que permite que la orden de pago llegue a la entidad correspondiente. TAPP busca cumplir ese papel como un “riel” común para el ecosistema de pagos.

  1. Un riel para conectar el sistema de pagos

La principal característica de un sistema interoperable es que evita que cada empresa tenga que desarrollar conexiones individuales con todas las demás entidades. En lugar de múltiples integraciones entre bancos, billeteras y fintechs, los participantes se conectan a una infraestructura común.

El sistema permanece operativo de manera permanente y los participantes se integran y certifican bajo un estándar técnico común. En cada transacción, el sistema permite enrutar el pago entre las entidades involucradas.

  1. Alias para proteger los datos del usuario

Tanto UPI como TAPP utilizan identificadores que permiten realizar operaciones sin exponer directamente el número de cuenta. En el caso peruano, el sistema contempla el uso del Tapp ID, un alias que funciona como una referencia vinculada a la cuenta real del usuario.

El objetivo es que terceros no tengan acceso directo a información sensible como el número de cuenta. Esta capa de protección se complementa con mecanismos de autenticación para aprobar las operaciones.

El documento diferencia ambas funciones: el alias protege la información del usuario, mientras que la autenticación protege la autorización para realizar un pago.

  1. Un estándar común para todos los participantes

Para que entidades distintas puedan intercambiar información, necesitan utilizar reglas y protocolos compatibles. Los sistemas modernos de pagos emplean estándares técnicos y APIs que permiten establecer una comunicación común entre los diferentes participantes.

En el caso de TAPP, la infraestructura plantea el uso de protocolos abiertos estandarizados, APIs y mensajería común. Para participar, las empresas deberán cumplir con los requisitos técnicos y superar los procesos de certificación correspondientes.

Esto permite que nuevos actores puedan conectarse al ecosistema sin necesidad de construir integraciones individuales con cada banco o entidad.

  1. Una infraestructura diseñada para operar a gran escala

El funcionamiento de un sistema de pagos masivos requiere una arquitectura capaz de atender grandes volúmenes de operaciones. El modelo descrito se basa en sistemas que pueden distribuir las solicitudes entre múltiples servidores y aumentar su capacidad según la demanda.

Esta lógica permite evitar que toda la infraestructura dependa de un único sistema. TAPP plantea una disponibilidad de 99,9%, siguiendo principios similares a los utilizados por sistemas de pagos de gran escala.

  1. Acceso abierto no significa código abierto

Uno de los puntos centrales del modelo es la diferencia entre open source y acceso abierto. El software que opera la infraestructura central no necesariamente es de código público.

Lo que se plantea como abierto son los estándares, protocolos y condiciones de acceso para quienes cumplan con las reglas establecidas. De esta manera, bancos, fintechs y otros participantes pueden desarrollar productos compatibles y conectarse a la infraestructura tras superar los procesos requeridos.

  1. Los roles para participar en TAPP

El modelo de TAPP contempla diferentes funciones dentro del ecosistema. Los Proveedores de Cuentas (PC) son las entidades que mantienen los fondos; los Proveedores de Acceso (PAC) cumplen funciones relacionadas con el enrutamiento de los pagos; y los Terceros Proveedores de Aplicaciones de Pago (TPAP) se encargan de la interfaz con el usuario.

Esta última categoría abre la posibilidad de participación para empresas que desarrollan aplicaciones de pago sin necesidad de asumir todas las funciones de una entidad bancaria.

El texto también distingue a TAPP de certificaciones privadas como Perú Payments. Mientras TAPP corresponde a la infraestructura de pagos, estas certificaciones evalúan aspectos como gobierno corporativo, cumplimiento, riesgos y salud financiera.

  1. El Perú busca construir su propia versión de UPI

El paralelo con la India es uno de los elementos centrales del diseño. UPI funciona como una infraestructura que conecta a los distintos participantes del sistema financiero, mientras que TAPP busca desarrollar una función similar en el Perú bajo la conducción del BCRP.

Según la presentación citada en el documento, el número de pagos digitales por persona pasó de 29 en 2018 a 665 en 2025. Además, hacia diciembre de 2025 se registraban 271 millones de transacciones interoperables mensuales y el uso del efectivo había caído 36%.

Por ahora, TAPP está orientado a los pagos en soles y no contempla pagos en dólares. La infraestructura busca resolver la interoperabilidad de los pagos cotidianos en moneda nacional, mientras que otras operaciones, como el cambio de divisas, permanecen fuera de su alcance.

La apuesta, en esencia, es construir una infraestructura común que permita conectar a los distintos actores del sistema financiero bajo reglas y estándares compartidos. La experiencia de UPI muestra cómo este modelo puede escalar; el Perú busca ahora desarrollar su propia versión.

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