El crecimiento de la banca digital, las billeteras electrónicas y los pagos desde el celular ha facilitado las operaciones financieras, pero también ha incrementado la exposición de los usuarios a fraudes y ataques informáticos. En ese contexto, especialistas recomiendan reforzar hábitos básicos de seguridad para evitar pérdidas económicas o el robo de información personal.
Uno de los principales errores es utilizar la misma contraseña en varias cuentas. Repetir claves en aplicaciones bancarias, billeteras digitales, correos o redes sociales aumenta el riesgo de que un solo acceso comprometido permita vulnerar múltiples servicios. La recomendación es crear contraseñas únicas, extensas y difíciles de adivinar, además de activar la verificación en dos pasos cuando esté disponible.
Otro frente de riesgo son los mensajes fraudulentos que buscan generar urgencia. Correos electrónicos, mensajes de texto o enlaces enviados por WhatsApp que alertan sobre bloqueos de cuenta, supuestos premios o movimientos sospechosos suelen emplearse para robar datos personales o credenciales de acceso. Antes de ingresar información, especialistas sugieren verificar siempre el remitente y confirmar la autenticidad del mensaje a través de canales oficiales.
También se recomienda evitar realizar operaciones financieras desde redes Wi-Fi públicas, computadoras compartidas o dispositivos sin actualizaciones de seguridad. Operar desde conexiones poco seguras puede facilitar el acceso de terceros a información sensible, especialmente cuando se realizan transferencias, pagos o consultas bancarias.
Revisar periódicamente los movimientos de cuentas y activar alertas de consumo en tiempo real puede ayudar a detectar operaciones inusuales con mayor rapidez. Si se identifica una transacción no reconocida, la recomendación es bloquear inmediatamente la cuenta o tarjeta y comunicarse con la entidad financiera para iniciar el proceso de verificación.
Según cifras citadas por Andina a partir de FortiGuard Labs, en Perú se registraron más de 748 millones de intentos de ciberataques durante el primer semestre de 2025, reflejando el creciente nivel de exposición digital. En un entorno donde más usuarios administran pagos, transferencias y ahorros desde aplicaciones móviles, la seguridad digital empieza a convertirse en una práctica tan importante como ahorrar o controlar gastos.
