La nueva regulación del Banco Central de Reserva (BCR), que entra en vigor a partir del 1 de abril próximo, ordena el mercado y sienta las bases para un ecosistema mucho más colaborativo, sostuvo Ljubica Vodanovic, socia fundadora de Vodanovic.
“Así, bancos, fintechs, empresas de telecomunicaciones, comercios y big techs pueden hacer alianzas y trabajar a favor de la innovación, la inclusión y la confianza de los usuarios, sostuvo en el marco del foro especializado “Las oportunidades para los negocios digitales con la nueva regulación de los pagos”, organizado por Vodanovic, con el apoyo de Peru Payments Association (PPA).
Vodanovic refirió que los pagos digitales continúan con su crecimiento exponencial sin marcha atrás, con 7 de cada 10 adultos utilizándolos en su vida diaria, lo que ha generado que la inclusión financiera haya subido de 30% a 57% en los últimos años.
“Con ello se demuestra que los pagos efectivamente son la puerta de entrada a la inclusión financiera, pues ahora los consumidores pueden acceder a créditos y otros servicios”, puntualizó.
Un punto importante destacado por Vodanovic es que las fintech han sido reguladas como “Entidades de Servicios de Pagos (ESP)” y pasan a ser actores formales del ecosistema.
“Como las ESP hoy no tienen licencia para manejar fondos del público, estarán obligadas a aliarse con empresas que sí tengan esa licencia (bancos, financieras, cajas o Empresas Emisoras de Dinero Electrónico – EDEs) o tener su licencia propia, como puede ser una EEDE”, puntualizó.
Ljubica Vodanovic destacó el rol integral del BCR en el ecosistema pues ha dejado de ser únicamente un regulador para convertirse en promotor, supervisor, innovador, e incluso, en un administrador de plataformas.
“El BCR ya adquirió tecnología de la India (UPI) para montar y administrar su propia cámara de compensación. Con ello, buscará traer nuevos jugadores, abaratar costos y generar mayor competencia”, destacó.
Otro punto que destacó es que el ecosistema irá mucho más allá de las billeteras abriendo nuevas oportunidades de negocios en otros segmentos.
“La nueva normativa regula diversos modelos como las transferencias de fondos, emisión de instrumentos de pago, adquirencia, transferencias transfronterizas (con miras al uso de criptoactivos), así como la recaudación y dispersión de fondos y, luego vendrá la iniciación de pagos”, anotó.
Crecimiento del mercado
Por su parte, José Carlos Saavedra, socio y economista principal de Apoyo Consultoría, informó que, según sus cálculos, el mercado de pagos digitales crece a un ritmo de entre 60% y 70% y que el adulto promedio realiza más de 1.6 transacciones diarias, una cifra importante.
Asimismo, calificó de positivo este crecimiento pues el uso del efectivo está en el centro de los principales problemas del país como las economías ilegales y la alta informalidad, sumados a la inseguridad, corrupción y evasión tributaria.
“La transición hacia pagos digitales (como billeteras) aporta trazabilidad e información sobre los flujos económicos, lo cual es clave”, anotó.
Saavedra indicó que la transformación de nuestro sistema financiero, inspirada en experiencias como Pix en Brasil, incrementará la competencia, reducirá las tasas de interés y democratizará el acceso al crédito, especialmente para sectores antes excluidos.
“Para consolidar el avance es necesario cerrar brechas de conectividad, mejorar la educación financiera y enfrentar los delitos informáticos, con un marco regulatorio calibrado, que no asfixie la innovación”, dijo.
