La Unión de Gremios Económicos expresó su preocupación por las incidencias registradas durante la jornada electoral del 12 de abril y solicitó la destitución inmediata del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, al considerar que lo ocurrido comprometió la integridad del proceso y la confianza ciudadana.
En un pronunciamiento público, el colectivo señaló que la Oficina Nacional de Procesos Electorales tenía la responsabilidad legal de organizar y ejecutar los comicios garantizando condiciones adecuadas para el sufragio en todo el país, tal como establecen la Ley Orgánica de Elecciones y la Ley Orgánica de la ONPE.
Los gremios cuestionaron que miles de mesas se instalaran tarde o no fueran habilitadas por falta de material electoral, situación que impidió que numerosos ciudadanos pudieran ejercer su derecho al voto. A ello sumaron observaciones sobre el funcionamiento del sistema Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE), que —según indicaron— presentó fallas en un importante número de mesas.
El pronunciamiento pone especial énfasis en que las principales deficiencias se registraron en Lima y Callao, zonas donde, a juicio de los gremios, la logística debía operar con mayor eficiencia por su cercanía a los centros de distribución del material electoral.
Asimismo, cuestionaron la actuación pública de Corvetto tras la jornada electoral y sostuvieron que sus explicaciones no han contribuido a esclarecer lo ocurrido ni a reforzar la legitimidad del proceso, pese a las advertencias previas formuladas por la Contraloría General de la República.
Ante este escenario, la Unión de Gremios solicitó a la Junta Nacional de Justicia que disponga la salida inmediata del titular de la ONPE y que el nuevo jefe del organismo remueva a los funcionarios implicados, con el objetivo de asegurar una eventual segunda vuelta “transparente, confiable y que refleje la voluntad popular”.
