El tipo de cambio en Perú debería reducir sus vaivenes y mantenerse en un rango de baja volatilidad durante las próximas semanas, pese al contexto de elecciones generales y la incertidumbre internacional por el conflicto en Medio Oriente, según explicó el profesor de ESAN, Edmundo Lizarzaburu.
De acuerdo con una entrevista concedida a la agencia Andina, el especialista señaló que el dólar había mostrado señales de debilidad por factores vinculados a la economía interna de Estados Unidos, aunque la tensión geopolítica reciente generó una corrección al alza, sin regresar a los picos observados meses atrás.
Lizarzaburu advirtió que el mercado cambiario peruano también se mueve por expectativas locales, por lo que el proceso electoral sí puede influir en la cotización, incluso si algunos analistas consideran que su efecto sería limitado. En ese sentido, remarcó que las percepciones de riesgo o estabilidad suelen trasladarse rápidamente al precio del dólar.
Según recogió Andina, el docente sostuvo que los fundamentos macroeconómicos del país siguen favoreciendo un comportamiento relativamente estable, siempre que no surjan eventos externos más severos. Entre los factores clave mencionó la evolución del empleo en Estados Unidos, la política monetaria internacional y la reacción de los mercados globales.
Otro elemento que sigue bajo vigilancia es el precio del petróleo, uno de los activos más sensibles a la crisis entre Estados Unidos e Irán. El experto destacó que la reciente caída del crudo desde niveles cercanos a US$ 115 hasta la zona de US$ 95 por barril podría contribuir a mejorar el ánimo de los inversionistas y reducir presiones sobre las divisas emergentes, incluido el sol peruano.
En ese escenario, la expectativa es que el dólar en Perú continúe mostrando movimientos acotados y sin sobresaltos bruscos, aunque el comportamiento final dependerá de cómo evolucione la coyuntura internacional y de las señales políticas que deje el proceso electoral local en los próximos días.
