Comprar un inmueble sin leer el reglamento puede salir caro

Comprar un inmueble sin leer el reglamento puede salir caro: alertan vacíos en municipios y consumidores

El Reglamento Nacional de Edificaciones (RNE) vuelve a cobrar relevancia en el debate sobre protección al consumidor inmobiliario, luego de que especialistas reunidos por Indecopi en una conferencia por el Día del Consumidor advirtieran que muchos compradores adquieren viviendas sin conocer las reglas técnicas y legales que respaldan lo que están comprando.

El principal problema, según se remarcó en el encuentro, es que la revisión del cumplimiento normativo no siempre recibe suficiente atención desde las municipalidades ni desde el propio comprador, pese a que el RNE fija los estándares mínimos de calidad, seguridad, diseño, sismorresistencia y habitabilidad que deben cumplir las edificaciones en el país.

Esto significa que muchas personas firman contratos sin verificar aspectos clave como licencias municipales, planos aprobados, áreas reales, materiales, independización, reglamento interno o condiciones de seguridad de la obra, elementos que terminan impactando directamente en la calidad y valorización del inmueble. Indecopi ya había advertido que los proveedores están obligados a brindar información clara sobre estos puntos antes, durante y después de la compra.

El reglamento que casi nadie revisa antes de comprar

El RNE no está pensado solo para ingenieros o arquitectos. En la práctica, funciona como la hoja de ruta que permite al comprador entender qué características mínimas debe tener una vivienda, desde ventilación y iluminación hasta seguridad estructural, accesibilidad y servicios comunes.

Sin embargo, el desconocimiento de estas reglas sigue siendo uno de los principales vacíos del mercado inmobiliario. Especialistas advierten que esta falta de lectura deja a muchos consumidores expuestos a entregas con acabados distintos a los ofrecidos, metrajes menores, demoras o deficiencias constructivas que pudieron detectarse si se contrastaba la oferta con la normativa y los documentos municipales.

En ese contexto, la recomendación es que el comprador no se limite a revisar precio y ubicación, sino que también solicite la documentación técnica y urbanística alineada al Reglamento Nacional de Edificaciones, ya que entender qué se está comprando es hoy una de las principales herramientas de prevención frente a conflictos inmobiliarios.

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