El mercado peruano de activos alternativos ya supera los S/ 12.000 millones, consolidándose como una opción cada vez más relevante para inversionistas que buscan diversificar riesgos y reducir exposición a la volatilidad de los mercados tradicionales.
Dentro de este segmento destacan instrumentos como deuda privada, bienes raíces, private equity e infraestructura, que han ganado terreno por su enfoque de largo plazo y menor correlación con activos públicos. Freddy Salcedo, director ejecutivo de Conexa Financial Group, explicó que estas alternativas permiten construir portafolios más estables y con mejores coberturas frente a escenarios inciertos.
El avance de este mercado también responde a un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, inflación persistente y fluctuaciones en activos refugio como el dólar y el oro. En ese contexto, crece el interés por estrategias que ofrezcan retornos menos expuestos a los movimientos diarios del mercado.
A nivel global, la expansión ha sido significativa. Según cifras de Preqin, los activos alternativos pasaron de menos de US$ 5 billones en 2010 a más de US$ 20 billones en 2025, una tendencia que empieza a reflejarse con mayor fuerza en el mercado peruano.
Entre sus principales ventajas figuran la diversificación, la protección frente a la inflación y el acceso a oportunidades fuera de bolsa, factores que explican su mayor presencia entre inversionistas institucionales y de alto patrimonio.
