Inflación en América Latina

La inflación golpea a América Latina: ¿cuál es el impacto económico en Perú y el resto de la región?

La inflación en las principales economías de América Latina es la más alta en 15 años, después de haber sufrido dos impactos, el de la pandemia y la guerra en Ucrania tras la invasión rusa, según advirtieron expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La inflación se aceleró en Perú, Brasil, Chile, Colombia y México durante el 2021 debido inicialmente al aumento de los precios de los alimentos y la energía, la política monetaria y el ajuste de los sueldos, así como la recuperación de la demanda luego de la pandemia.

Sin embargo, este problema se agravó con la guerra en Ucrania. Expertos del Fondo Monetario Internacional estiman que un «shock combinado de 10 puntos porcentuales en los precios del petróleo y de los alimentos elevaría la inflación en 1,1 puntos porcentuales» en esas cinco economías.

Perú registró récord de inflación mensual

En marzo el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) reportó que la inflación a nivel nacional llegó a 1,5% en el último mes, la tasa mensual más alta en el Perú en los últimos 10 años.

En la capital la situación fue más radical ya que el Índice de Precios al Consumidor de Lima Metropolitana creció en 1,48%, la tasa mensual más alta en los últimos 26 años, cuando llegó a 1,53 % en febrero de 1996.

De acuerdo con el INEI, el aumento de precios de marzo, el mayor mensual desde hace 26 años, estuvo motivado por el encarecimiento de alimentos, educación y transporte.

Por debajo del promedio se ubicaron nueve divisiones: recreación y cultura (0,91 %), restaurantes y hoteles (0,90 %), bienes y servicios diversos (0,56 %), muebles, artículos para el hogar y la conservación de la vivienda (0,45 %), bebidas alcohólicas y tabaco (0,43 %), prendas de vestir y calzado (0,41 %), salud (0,23 %) y alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,20 %).

Durante los últimos 12 meses el crecimiento de los precios en Perú alcanzó 6,82%, muy por encima del rango meta de inflación fijado por el Banco Central de Reserva, de entre 1% y 3% de inflación anual.

En 2021, Perú cerró con una inflación de 6,43%, más del doble del techo de 3% fijado por el Banco Central, en medio de tensiones electorales y la pandemia. La inflación alcanzó su pico mensual del año pasado en julio, cuando los precios subieron 1,01% coincidiendo con la llegada al poder del presidente Pedro Castillo.

En Brasil alcanza su mayor nivel en 18 años

La inflación de Brasil acumuló un 11,30 % en los últimos 12 meses, la más alta de los últimos 18 años, presionada por el alza en los precios de los combustibles, una situación que no parece tener solución en el corto plazo por la coyuntura que se vive por la guerra en Europa.

En marzo, el costo de la gasolina subió 6,95 % y disparó los precios en el país, que se elevaron un 1,62 %, los más altos para el mes en 28 años, según el informe divulgado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Ocho de los nueve grupos de productos y servicios registraron alzas en el tercer mes del año, siendo el transporte el más impactado por los precios de los combustibles, que aumentaron un 6,7 % en el mes.

Los precios también fueron afectados por los costos de los alimentos que se elevaron un 2,42 % en marzo, por las alzas que se dieron en productos básicos de la canasta familiar, como frutas, verduras, leche, aceite y pan.

De esta manera, los precios se elevaron 0,69 puntos porcentuales en la comparación con el mismo mes del año pasado (0,93 %) y 0,61 puntos porcentuales frente a febrero.

Con todo, la inflación en el gigante suramericano, con un acumulado interanual del 11,30 %, se mantiene por séptimo mes consecutivo en los dos dígitos, y a más del doble de la máxima meta esperada por el emisor.

El Banco Central de Brasil estimó para este año una meta de inflación del 3,5 %, con un margen de tolerancia entre el 2 % y el 5 % para ser considerada cumplida; no obstante, ya admitieron que la inflación superará la meta por segundo año consecutivo y calcula una tasa de 7,1 % para 2022, casi la misma que prevé el Gobierno.

Esto debido a que según los más recientes análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de firmas de calificación de riesgo, como Moody’s, los precios pueden dispararse más de lo estimado en Latinoamérica, por los efectos de la invasión de Rusia a Ucrania.

Los estudios indican que la guerra, además de las alzas que se están viendo en los precios del petróleo, va a generar un aumento en los costos de la energía y problemas de abastecimiento de materias primas por la escasez de fertilizantes.

Este último aspecto puede afectar directamente a países como Brasil, uno de los mayores exportadores de alimentos del mundo, por depender, en buena parte, de los abonos químicos que exportan Rusia y Belorrusia.

Inflación en Chile se dispara

La inflación en Chile se disparó un 1,9 % en marzo, impulsada por una subida en los alimentos y las bebidas no alcohólicas, así como en la educación, informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó así un 3,4 % en lo que va del año y un 9,4 % en doce meses, muy por encima de lo que esperaban los mercados y del rango de tolerancia del Banco Central, de entre el 2 % y 4 %.

Se trata de la mayor alza mensual desde inicios de la década de 1990 y de la tasa interanual más alta desde 2008. Las divisiones que más aumentaron sus precios con respecto al mes anterior fueron alimentos y bebidas no alcohólicas (3,9 %) y educación (6,6 %), mientras que la que registró la mayor baja mensual fue comunicaciones (-4,1 %).

El pan (5,9 %) y la carne (4,3 %) fueron los alimentos que más subieron y más incidencia tuvieron en el IPC de marzo, mientras que en la división de educación destacaron enseñanza universitaria (6,8 %) y servicio de preuniversitario (31,1 %), indicó el INE.

Chile cerró 2021 con una inflación que alcanzó el 7,2 %, la más alta en 14 años, lo que está llevando al Banco Central a tomar medidas inéditas y retirar rápidamente el estimulo monetario que aplicó con el inicio de la pandemia, en marzo de 2020.

El Gobierno de Gabriel Boric ya ha anunciado su primer paquetes de medidas económicas para apuntalar la recuperación por valor de 3.700 millones de dólares, que incluye un aumento del salario del mínimo y la congelación de tarifas del transporte público, entre otras medidas.

Argentina busca preservar los ingresos

El Gobierno de Argentina se ha visto obligado a anunciar medidas orientadas a preservar el poder adquisitivo de los ingresos de los sectores más vulnerables ante el impacto de la aceleración de la inflación y adelantó que buscará definir un mecanismo para capturar la renta «inesperada» obtenida por ciertas empresas debido a los efectos de la guerra en Ucrania.

Frente a este panorama, el presidente argentino, Alberto Fernández, y el ministro de Economía anunciaron que se otorgarán bonos extraordinarios a trabajadores informales e independientes y a jubilados de bajos ingresos.

El ministro indicó que estas medidas buscan «preservar el poder adquisitivo de los ingresos y garantizar un rumbo de equidad económica y social» en un contexto de recuperación de la economía argentina pero con la irrupción de «significativas presiones» inflacionarias por el conflicto bélico en Ucrania.

Argentina, que registra desde hace años elevados niveles de inflación, atraviesa un período de aceleración en el incremento de los precios, con una inflación acumulada en el primer trimestre del año del 16,1 % y que solo en marzo fue del 6,7 % respecto a febrero y del 55,1 % en términos interanuales.

Factores y recomendaciones de expertos

En América Latina, la inflación afecta sobre todo a los hogares de bajos ingresos, algo preocupante en una región con niveles históricamente altos de desigualdad.

Los factores globales, en particular los precios de las materias primas y las importaciones, fueron los principales impulsores de la inflación en 2021, y los datos apuntan a que estos desempeñan un papel más importante en la región que en las economías avanzadas.

También contribuyeron factores internos, como por ejemplo los vinculados a la pandemia. Al igual que en algunas economías avanzadas, en Brasil, Chile, Colombia, México y Perú influyó mucho el aumento de la demanda de bienes y servicios a medida que se levantaban las restricciones durante la pandemia.

A largo plazo los expertos recomiendan adaptar la política monetaria, ajustando las tasas, por lo que llaman a los bancos centrales a «estar atentos y seguir tomando medidas decisivas si es necesario».

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