Un fideicomiso está constituido por un patrimonio autónomo de bienes y derechos, es considerado inembargable e independiente al patrimonio del fideicomitente, del fideicomisario y fiduciario. Además, involucra la transferencia del patrimonio por parte del constituyente (fideicomitente) al fiduciario (entidad bancaria autorizada por la Superintendencia de Banca y Seguros) con el fin de que los administre en beneficio de un tercero o del mismo.  

Es así que para poder constituir un patrimonio en un fideicomiso, lo primero que se debe hacer para su validez es que el comitente posea la facultad de disponer de los bienes y derechos que transmita”, según lo señala el artículo 243 de la Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros y Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).

La directora del área de Solución de Controversias y Litigios en Caro & Asociados, María Alejandra Quintana, menciona cuáles son los pasos a seguir para constituir un fideicomiso. Primero el dueño de un bien manifiesta su intención de crear un fideicomiso. Luego transfiere el bien mediante un contrato escrito a una entidad autorizada por la SBS.

Cuando la entidad del sistema financiero elegida acepta administrar el bien en fideicomiso, e identifica la finalidad del mismo y a quién se va a beneficiar con los respectivos bienes administrados. Seguidamente se realiza un contrato entre el fideicomitente y la empresa fiduciaria, y se formaliza mediante documento un privado o notarial.

En caso de transferencia de activos mobiliarios, debe ser inscrito en la Central de Riesgos de la Superintendencia. La transferencia de bienes y derechos inscribibles debe anotarse en el registro público correspondiente. En el caso de los no inscribibles, debe perfeccionarse con la entrega.

Cabe resaltar que el concepto de fideicomiso está restringido para bienes muebles e inmuebles. Así como a toda persona natural o jurídica puede ser partícipe de un fideicomiso.

Ventajas y desventajas

Por otro lado, una de las ventajas de establecer un patrimonio en fideicomiso es que las personas naturales, al ser participes de un fideicomiso, pueden acceder a créditos más baratos. Debido a que estos mecanismos actúan como garantía exclusiva y reducen el riesgo de los bienes o derechos en prenda.

Además, ofrece privacidad, protección ante terceros, reducción de impuestos, flexibilidad y planificación de patrimonio. Asimismo, su principal beneficio es que representa un aislador de riesgos.

Quintana explica que si dos personas compran un terreno para desarrollar un negocio inmobiliario. Sin embargo, se debe tener en cuenta que no se puede hacer, ya que se necesita conseguir los papeles y el financiamiento. Si dejan el terreno como copropiedad, el bien corre el riesgo de ambas personas, pues cabe la posibilidad de que un trabajador, acreedor o la misma Sunat decida embargar ese terreno.

“En cambio, si los dos aportan el terreno a un fideicomiso, el terreno estará blindado; es decir, no será embargable ni será sujeto a proceso concursal”, señala.

María Alejandra Quintana, directora del área de Solución de Controversias y Litigios en Caro & Asociados

Sin embargo, existen tres posibles desventajas. La pérdida de control, pues algunas personas rechazan la idea de no encargarse de la administración o posesión de sus bienes. Asimismo, el costo y la complejidad del proceso, son una desventaja ya que se requiere de mucha experiencia para poder concretarlo con éxito. Por último, el tiempo a invertir, se convierte en un inconveniente, ya que encontrar la jurisdicción ideal es crucial, pero esto toma tiempo.

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